TAG 2011: séptima fecha

Esta fecha fue, probablemente, la más significativa de mi Torneo Argentino. Llegando al final del mismo, habiendo acumulado algo de experiencia, pasando por partidas mal perdidas, otras bien ganadas, y algunas casi superiores a lo esperable, me tocó jugar con mi amigo del go, el Canadiense. Nunca había jugado en el torneo con alguien con quien estuviera acostumbrado a jugar, pero este fue el caso. El Canadiense me supera en unos tres niveles, y somos muy amigos. Nos juntamos a jugar todas las semanas, comemos juntos, comentamos libros, y siempre me explica algún que otro concepto que no tengo claro. En mi opinión, es mucho más fuerte que casi todos los jugadores de su nivel que he conocido, y le tengo gran respeto a su go. Teniendo todo esto en cuenta, quería ganarle como nunca antes, desde una amistosa rivalidad.

Fui con la idea de que no era imposible, pero no podía dejar de pensar que normalmente me da tres piedras de ventaja en nuestras partidas. Preparé el tablero, los relojes, un refrigerio, y lo esperé. Llegó y, después de una charla sobre Strategic Concepts of Go (Nagahara Yoshiaki, 1972), nos pusimos a jugar.

Esta partida, más que ninguna otra, me frustró, y todavía estoy intentando entender por qué. La verdad es que él fue más que yo en todo momento, sin que yo llegara a verlo con claridad. El fuseki fue más o menos equilibrado. Blanco 18 me pareció lento, e intenté aprovecharla extendiéndome del shimari y atacando la piedra blanca con una especie de pinza. No creo que eso estuviera mal. Lo que sí fue completamente ansioso e impaciente fue negro 35. La excusa básica es que después de blanco 18 la zona inferior no valía mucho, y dejar que él armara un moyo tan sólido era demasiado bueno para él. En cambio, si podía destruir o reducir el moyo, y cerrar el mío en la esquina superior derecha, sería un buen partido para negro. Pero el resultado fue básicamente un grupo negro débil, que blanco supo aprovechar bien más adelante. En el momento no pude ver la debilidad que me generaba esa jugada, a pesar de su obviedad, pero a la hora de la verdad fue la causa de mi derrota.

El kifu llega hasta la jugada 46, por problemas de memoria con mi adversario, pero la idea es que el grupo blanco del lado inferior logró salir hacia el centro y hacia mi moyo atacando mi grupo débil y sin ojos. Lo demás es anecdótico. La fuerza que construyó de ese lado fue suficiente para eliminar toda chance de ganar, y me vi forzado a abandonar.

Igualmente, fue una partida interesante y de juego ameno. Duró casi tres horas, y fue grato jugarla con alguien unido por una amistad. Probablemente sea el comienzo de una serie de encuentros de competición. El próximo, espero, será diferente.

Acá el kifu, y acá los resultados del resto de la ronda.

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One comment

  1. Un placer leer!! La verdad que este canadiense parece ser un copado! jeje, una broma, soy yo.

    Honestamente, fue un partido muy intense y me dolio la cabeza por varias hora despues..

    Me acuerdo las primera veces que jugabamos, te daba 4-5 piedras de handicap.. ahora me resulta bastante dificil ganarte mano a mano, que onda?? y yo estoy estudiando el go casi todo el dia!!

    la verdad que tenes mucho talento, y yo tambien estoy muy emocionado por nuestras partidas futuras y nuestro largo camino de aprendizaje juntos adelante (y tambien todos los buenos momentos que vamos a pasar). Algun dia saldra un viajecito para asia..?

    lindo articulo amigo, voy a empezar a seguir tu blog, y nos vemos en el goban!!
    abrazo grande,
    el canadiense

Comentarios

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