religión

El show creativo

Desde que lo vi por primera vez, el cartel publicitario de la Parroquia Santa María, ubicada sobre Av. La Plata en la intersección con Venezuela, me llamó mucho la atención. Hace unos días me encontré por casualidad parado enfrente, y le saqué una foto para recordar escribir algo al respecto.

Me genera una mezcla de gracia e incredulidad. Lo que está claro es que los genios publicitarios del catolicisimo tienen mucha experiencia y son talentosos. Más allá de que la historia lo demuestre, me parece que requiere talento hacer algo así, lindante entre la auto-parodia y el moralismo extremo, que logra ser a la vez ligero y denso. “Ya es hora de acercarnos a Dios”, junto a un reloj gigante, funciona como el desenlace de un chiste: siempre es hora de acercarnos a Dios. Abajo se anuncia una peregrinación a Luján como un recital multitudinario.

Evidentemente lo que esto me despierta no es más que curiosidad por el mecanismo de evangelización de la Iglesia Católica. Creo que lo que este cartel pone de relieve es la cualidad publicitaria del asunto, más claro acá que en otras propagandas similares. Uno esperaría que, cual arte bizantino, los llamados a Dios sean trascendentales, imponentes, sagrados. El hecho de que este se produzca con un mecanismo más o menos cómico, y por sobre todo, totalmente mundano, puede ser efectivo en un primer nivel, pero contraproducente en un segundo. Por la sencilla razón de que al llegar al desenlace uno simplemente se sonríe, y existe poca chance de que se lo tome en serio.

Tal vez lo sobre analizo, y no es la idea del anuncio, pero lo hago para intentar comprender por qué me llama tanto la atención. Y creo que la razón es simplemente que es gracioso, y el humor y el catolicismo son dos cosas que, por lo general, no se llevan bien.